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Minimalismo y Duende. Una aproximación a la poética de la obra Solo de Israel Galván

Artículo Reseña de espectáculo

Minimalismo y Duende. Una aproximación a la poética de la obra Solo de Israel Galván

Minimalism and duende: Poetic expression in Israel Galván’s project, ‘Solo’

Antonio Sánchez Román, PhD (1)

(1) Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades. Área de Artes y Humanidades. Universidad Internacional de la Rioja. Madrid, España.

Email contacto: antonio.sanchezroman@unir.net

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Resumen: En el contexto de la cultura contemporánea se observa una serie de prácticas escénicas asociadas con una estrategia creativa denominada deconstrucción. Una de estas prácticas se manifiesta en el espectáculo Solo del coreógrafo y bailaor Israel Galván. El objetivo de la reseña sería la reflexión sobre los aspectos de esta pieza relacionados con el enfoque de la deconstrucción, a partir de los conceptos de minimalismo y duende. Su análisis crítico nos permite aproximarnos a la poética de la obra, en la que se observa un regreso a las fuentes de la tradición flamenca.

Palabras Clave: Artes escénicas, contemporáneo, danza flamenco, deconstrucción, posmoderno.

Abstract: Deconstruction is a creative strategy observed in a series of contemporary theatrical practices. One of these practices is observed in ‘Solo’, created by flamenco dancer and choreographer, Israel Galván. This article aims to reflect on the parts of the project that are related to deconstruction, more specifically aspects of minimalism and the concept of duende. A critical analysis enables us to examine the project’s poetic expression which includes a return to traditional sources of flamenco.

Keywords: Performing arts, contemporary, flamenco dance, deconstruction, postmodern.


 

Introducción

Dentro de la cultura contemporánea asociada con la (pos)modernidad han aparecido unas determinadas prácticas artísticas vinculadas con el enfoque de la deconstrucción. Uno de los máximos exponente de este enfoque sería el filósofo francés Jacques Derrida [1], con sus planteamientos basados en el posestructuralismo y el pensamiento posmoderno. Se puede entender la deconstrucción como una estrategia que pone en cuestión y/o disuelve el lenguaje establecido en los cánones. Esta estrategia aplicada al arte ha conmocionado las estructuras convencionales de la danza, entre ellas, el baile flamenco. En sintonía con estas prácticas, encontramos una de las más importantes referencias en la obra “Solo” del coreógrafo y bailaor Israel Galván (Sevilla, 1973).
La exposición que realizamos en esta reseña del espectáculo se basa en la muestra que se llevó a cabo en el Centro Párraga (Murcia, 2017). Aunque se tiene en cuenta las referencias que van desde su estreno en Cinematheque de la Danse (París, 2007), pasando por la XVII Bienal de Flamenco (Sevilla, 2012) y la Fundación Carter (New York, 2014). Además de resaltar algunos de los hitos más importantes, cabe destacar la participación del artista multidisciplinar Pedro G. Romero en el discurso de la obra. Su apertura al arte contemporáneo aportó a Galván una serie de influencias que son esenciales para comprender su estética deconstructiva en la pieza de Solo. A continuación, se detalla la ficha técnica [2] de esta práctica escénica visionada directamente por el autor:

  • Título: Solo
  • Lugar: Centro Párraga de Murcia (España)
  • Día: 02 de diciembre de 2017
  • Hora: 21h
  • Duración: 45 minutos
  • Dirección, coreografía y baile: Israel Galván
  • Sonido y dirección técnica: Pedro León
  • Management: Rosario Gallardos
  • Producción: IGalván Company, con la colaboración de INAEM

Análisis crítico

Más allá de un análisis técnico de la coreografía o del espacio escénico, lo fundamental en este trabajo, basándose en Roland Barthes [3], sería acudir al hecho artístico para reflexionar en torno a su aportación cultural. De este modo, nos vamos a detener en el análisis crítico de dos aspectos esenciales de la propuesta estética, como serían “minimalismo” y “duende”. Estos dos conceptos nos facilitan la aproximación a la poética de la obra Solo, en la que se nos revela un regreso a las fuentes del baile flamenco.

Minimalismo

Una de las tendencias más desarrollada en el arte contemporáneo sería la corriente del minimalismo. Este movimiento artístico se basa en una filosofía por la que se elimina (deconstruye) todo elemento que no sea esencial (mínimo). La obra de Galván se encontraría dentro de esta categoría debido a su estética minimalista, donde la escenografía queda reducida a solamente el tablado. De esta manera, se prescinde de elementos convencionales de la puesta en escena como el cuadro flamenco. También se reduce la presencia de la iluminación y de cualquier dispositivo que presente una espectacularidad. Se podría decir, pues, que nos muestra un “espacio vacío” al estilo de Peter Brook [4].

 

Figura 1. Momento de la obra Solo de Israel Galván. Autor: Félix Vázquez.

Este espacio vacío se resalta por la falta de música flamenca, ya que no utiliza ningún sonido que no provenga de la propia percusión de su cuerpo en la danza. La realización de este tipo de espectáculo, donde se baila sin música, ya lo ejecutaron otros artistas como Vicente Escudero. Es reconocida la influencia de este artista en la pieza Solo, pero se lleva su expresión a un límite más allá de la ausencia de música. En el silencio se acude a la sonoridad más elemental que supone el contacto directo del bailaor con su cuerpo. De esta manera, se genera una dinámica que deconstruye los formatos convencionales de la música para acudir a lo más originario del sonido: el “golpe”.
El golpe en el flamenco es comúnmente considerado como una técnica para acompañar o marcar el ritmo, mediante el toque en la guitarra, en una mesa o por medio de un bastón. En este caso, el golpe acontece de muy diversas formas: chasquidos, extraños zapateados, percusión del pecho. La deconstrucción del golpe tradicional no supone un abandono de los ritmos más fundamentales, sino que pasa por distintos palos del flamenco de otra forma. En la trayectoria que realiza Galván entre un palo y otro, acontece un silencio en el que se permite contemplar la raíz del gesto. Una contemplación que nos recuerda los famosos versos de san Juan de la Cruz en los que se anuncia una “soledad sonora” o una “música callada” [5].
La referencia a estos versos suele ser habitual cuando se acude a este tipo de poéticas, ya que representa una de las máximas del minimalismo. Lo que se busca mediante el silencio es resaltar el valor de lo que pasa desapercibido por un exceso de estímulos. En este sentido, Israel Galván acude a la mínima expresión artística del flamenco llevado por el profundo conocimiento de las raíces que le caracteriza. Este conocimiento de las raíces le permite deconstruir las formas tradicionales hasta llegar a lo más esencial. Una metodología que también se realiza en la fenomenología propuesta por Edmund Husserl [6] en la que se genera una suspensión del juicio —epojé— por la que se observa el fenómeno. De esta forma, en el espectáculo Solo, se estaría realizando una especie de reducción fenomenológica, es decir, una aplicación de mirada científica frente al fenómeno de la danza.

 

Duende

En esta reseña artística se asocia el minimalismo con el duende en la obra de Galván, porque existe una serie de poéticas del vacío [7] que están vinculadas con la inspiración. Para entender este argumento, sería conveniente revisar el concepto de duende, ya que puede llevar a la confusión. El duende es un término semejante a lo expuesto por otras culturas como un momento inefable que escapa a la razón ordinaria [8]. Así, ha sido denominado “swing” en el jazz, “flow” en la cultura hip hop, o “musa” en la poesía. Pero la conceptualización que más nos atañe, sería la expuesta por Federico García Lorca en su reconocida conferencia sobre Juego y teoría del duende.

 

Figura 2. Momento de la obra Solo de Israel Galván. Autor: Félix Vázquez

El duende es entendido por Lorca como una fuerza creativa que nos mueve por la vida, otorgando sentido a nuestra existencia. Son los momentos cumbre de la conciencia humana, donde se da una suerte de gracia. En la disposición de este elemento se juega una de las bazas más importante del flamenco, puesto que un baile sin duende sería una mala ejecución para los puristas de este género. No obstante, esta convicción no siempre tiene que ser considerada de este modo por la cultura contemporánea y, en especial, por las visiones más racionalistas de este arte. La figura metafórica del duende, como momento sublime, es cuestionada por los movimientos artísticos de la (pos)modernidad, en los que se postula una actitud rupturista con la tradición flamenca.
 Debido a esta confrontación, podría parecer que en la obra Solo se realiza una deconstrucción sin mayor sentido que la de subvertir los principios del baile flamenco. Sin embargo, la poética que se propone no hace hincapié en esta condición rupturista (pos)moderna, sino que apunta a la condición de lo originario. Esto es debido a que Galván no abandona sus raíces, aportando una experiencia que se hace eco de la existencia. Es decir, en la percusión de su cuerpo se percibe un sonido desnudo de todo artificio como un golpe seco. Desde esa desnudez de todo artificio, se muestra la existencia sin ninguna interpretación, por lo que se puede observar el “temblor” de la danza —en palabras de Kierkegaard [9]—. 
En el temblor de la danza es donde, aparentemente, nuestro bailaor apuesta por un encuentro con el duende. La inspiración no es convocada por medios sofisticados, solo por lo más elemental del baile flamenco. Los que asisten al evento, se pueden percatar de la aparición de momentos sublimes por el silencio que se genera alrededor. También, surgen expresiones como la exclamación: “Olé”. Una expresión similar a la realizada en las danzas sufís que busca el éxtasis [10]. Al albur de esta expresión de lo sublime se diría que gravita lo fundamental de la poética de Solo, ya que en estos instantes se nos muestra lo más elevado de la condición humana: el estado de gracia. 


Reflexión final

A lo largo de esta reseña crítica, se ha podido observar cómo la práctica escénica de Israel Galván estaba conducida por medio de una poética que combina minimalismo y duende. Esta combinación proviene de una relación con el enfoque deconstructivo, por la que se realiza una deconstrucción de las convenciones de la tradición flamenca. De este modo, se puede decir que regresa a la fuente más originaria de la danza, donde acontece el fenómeno de la gracia.


 

Referencias documentales

  1. Krieger P. 2004. La deconstrucción de Jacques Derrida (1930-2004). Anales del Instituto de investigaciones estéticas 26(84): 179-188. https://doi.org/10.22201/iie.18703062e.2004.84.2179 
  2. Galván I. 2024. Ficha técnica. [Website]. https://www.israelgalvancompany.com/es/solo-e/ . Consultada 03/05/2024
  3. Barthes R. 2005. El grado cero de la escritura: Nuevos ensayos críticos. Madrid: S. XXI.
  4. Brook P. 2015. El espacio vacío. Barcelona: Península.
  5. Cruz SJ. 1994. Poesía completa. Barcelona: Edicomunicación.
  6. Husserl E. 2012. La idea de la fenomenología. Barcelona: Herder.
  7. Mujica H. 2001. Poéticas del vacío: Orfeo, Juan de la Cruz, Paul Celan, la utopía, el sueño y la poesía. Madrid: Trotta.
  8. García Lorca F. 2004. Juego y teoría del duende. Sevilla: Athenaica.
  9. Kierkegaard S. 2014. Temor y temblor. Madrid: Alianza.
  10. Manuel A. 2021. Flamenco. Arqueología de lo jondo. Madrid: Almuzara.

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